
Primer trasplante de cara con tejido de donante tras eutanasia, realizado en Vall d’Hebron
Hospital Vall d’Hebron logra un hito mundial en cirugía reconstructiva facial
Trasplante facial único en el mundo
Más de 100 profesionales del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona realizaron con éxito el primer trasplante de cara del mundo que utilizó tejido de una donante que había recibido la eutanasia. Esta intervención representa un avance sin precedentes en la cirugía reconstructiva facial a nivel internacional.
La receptora, identificada solo como Carme, sufrió una grave infección bacteriana que causó una necrosis facial severa, desfigurando su rostro y afectando funciones básicas como la alimentación y la respiración. “No podía comer porque mi boca no se abría, me faltaba medio trozo de nariz y no respiraba bien”, relató.
Tras meses de aislamiento y dificultades, el trasplante realizado hace cuatro meses le ha permitido recuperar sensibilidad, funcionalidad y una mejor calidad de vida.
Contexto y antecedentes en trasplantes faciales
El primer trasplante facial parcial se realizó hace 20 años en Francia a Isabelle Dinoire, marcando el inicio de una evolución científica en este campo. España ha sido pionera en la materia, con seis trasplantes faciales realizados, tres de ellos en Vall d’Hebron.
En 2011, el hospital barcelonés efectuó el primer trasplante facial total en España y también fue pionero en trasplantes con donantes en asistolia controlada. El caso actual es el primero en el mundo que utiliza tejido de una persona que solicitó la prestación de ayuda para morir.
Detalles técnicos y participación multidisciplinaria
La donante autorizó la donación de órganos, tejidos y específicamente de su rostro, manifestando su voluntad de ayudar a otros. Joan-Pere Barret, jefe de Cirugía Plástica y Quemados de Vall d’Hebron, destacó la generosidad de la donante y la complejidad del procedimiento.
El trasplante incluyó piel, tejido adiposo, nervios periféricos, músculos faciales y huesos, mediante microcirugía vasculonerviosa, esencial para restaurar la funcionalidad, sensibilidad y expresividad facial.
Carme necesitaba un trasplante parcial de la zona central del rostro debido a la necrosis que afectó su maxila y dificultaba su nutrición, habla y respiración. La operación contó con la participación de cerca de 100 especialistas de diversas disciplinas.
Barret subrayó que “un trasplante de cara no es solo estética, sino funcionalidad y sensibilidad. Un rostro trasplantado que no se siente ni se mueve sería solo una máscara”.
Selección rigurosa del receptor
La elección del paciente receptor considera criterios médicos, psicológicos y sociales para asegurar la viabilidad y el éxito a largo plazo del trasplante.
Resumen
El trasplante facial realizado en Vall d’Hebron marca un avance histórico al utilizar tejido donado por una persona que recibió eutanasia. Esta intervención abre nuevas posibilidades terapéuticas para pacientes con desfiguración facial severa, combinando avances técnicos y un enfoque integral en la recuperación funcional y emocional.
Publicado el lunes 2 de febrero de 2026