Internacional | Vaticano
El papa Francisco pidió a los cardenales que huyan de la
tentación de sentirse “a la altura” y seguros de que “hoy la Iglesia es grande
y es sólida”, en la homilía de la misa con la que concluyó este consistorio
inédito en el que se nombró a nuevos 20 purpurados y también se celebró una
reunión con casi 200 miembros del colegio cardenalicio llegados hasta Roma.
El papa Francisco, que suele aprovechar estas homilías para
recordar a los cardenales que deben ser humildes, reiteró su mensaje al
pedirles que no se sientan “a la altura” confundidos al ser llamados
“eminencias”, el término con el que se les llama a los purpurados.
A los cardenales les pidió que conserven siempre ese
“estupor” de haber conocido la fe. “Hermanos, este estupor es una vía de
salvación. Que Dios lo conserve siempre vivo en nosotros, porque eso nos libera
de la tentación de sentirnos a la altura, de sentirnos eminencias, de alimentar
la falsa seguridad de que la situación actual es en realidad distinta a la de
aquellos comienzos, y de que hoy la Iglesia es grande, es sólida” Y de creer,
les advirtió: “Que nosotros estamos colocados en los grados eminentes de su
jerarquía”.
Francisco volvió a presidir la ceremonia desde un lado del
altar, mientras que ofició la misa el cardenal Giovani Battista Re, debido a
los problemas de rodilla del pontífice que le impiden estar mucho tiempo en
pie. A los cardenales también recordó que “un ministro de la Iglesia es alguien
que sabe maravillarse ante el designio de Dios y con este espíritu ama
apasionadamente a la Iglesia, pronto para servir en su misión dónde y cómo
quiera el Espíritu Santo”.
Fuente: El Caribe
